0 Flares Twitter 0 Facebook 0 0 Flares ×

En un encuentro realizado en febrero por la Academia Rusa de Ciencias, el presidente de la empresa estatal Ferrocarriles Rusos, Vladimir Yakunin, presentó el proyecto de construcción del Cinturón de Desarrollo Trans-Asiático (TEPR, por sus siglas en inglés), que incluye la construcción de una nueva ruta de transporte,  una megaferrovía de alta velocidad, que unirá a Europa con el Extremo Oriente ruso.  Se trata de un proyecto que se propone impulsar la creación de nuevas ciudades y de industrias en el interior de Siberia.  Tal proyecto se dio a conocer el mismo mes en que se divulgó la información sobre el proyecto del ferrocarril de alta velocidad Moscú-Pequín. Son iniciativas que pueden dar inicio a un nuevo periodo de progreso económico y social regional y mundial.

“Hablamos de  un proyecto que ambiciona un nuevo centro mundial de creación y fomento de industrias de alta tecnología”.  Afirmó Yakunin, y agregó que “el estilo occidental de globalización ya no es un incentivo, sino un obstáculo para el progreso económico, científico, moral y espiritual de la sociedad”, declaró Yakunin. (The Siberian Times, 23/03/2015).

El ejecutivo agregó:

“Es  un proyecto interestatal, inter civilizaciones. Deberá ser una opción al actual modelo (neoliberal), que ha provocado una crisis sistémica. El proyecto debe ser transformado en una ‘zona del futuro’ mundial, y debe tener por base la técnica más moderna”.

El TEPR prevé la construcción de un mega corredor de transportes que atraviesen todo el territorio ruso de punta a punta, con conexiones para redes de transporte ya existentes en Europa y en Asia. De esta forma, sería la primer ruta moderna que uniría el Océano Pacífico, el Este, al Atlántico, el Oeste -un siglo después de la finalización del ferrocarril transiberiano, que une a Moscú con Vladivostok (9 289 km), construido entre 1891 y 1916.

Si el proyecto tiene éxito, dijo Yakunin, se pueden crear de 10 a 15 nuevas industrias de punta para su ejecución, además de nuevas ciudades y gran número de empleos, con lo que se generaría el desarrollo de Siberia y del Extremo Oriente de Rusia. En su evaluación, el TEPR puede tener un efecto similar al del programa de electrificación de Rusia que se llevó a cabo entre 1920 y 1935. En relación a los costos, estimó que estarían al rededor de los dos mil millones de dólares, pero insistió en que los ingresos serán mucho mayores que la inversión realizada.

Durante el Foro Económico de Krasnoyarsk, realizado a finales de febrero pasado, se dieron a conocer informaciones sobre el proyecto del ferrocarril de alta velocidad Moscú-Pequín.  Se especula que la velocidad de los trenes, en una ferrovía que medirá 7 000 kilómetros, será del orden de los 210 kilómetros por hora, y el trayecto durará cerca de 33 horas, contra los seis días que dura en la actualidad. Las inversiones previstas alcanzan un monto de 240 mil millones de dólares (The Siberian Times, 4/03/2015 y RT, 23/01/2015).

De acuerdo al vice presidente de los Ferrocarriles Rus Rusos, Alexander Misharin, hay dos trayectos (en estudio): uno, a través de Kazajistán, y nuestros colegas de allá ya están estudiando esto, y una segunda opción, a través de Barnaul y de Novossibirsky, y atravesando Altai. La diferencia entre esas dos rutas es de apenas 290 km. (…) El foco actual está en la primer parte de la ruta, entre Mosca y Kazán.

El proyecto fue anunciado en octubre de 2014, en breve el gobierno ruso debe convocar  la licitación para definir el trazo de la primera sección de la ruta hasta la ciudad rusa de Kazán. La idea es que la nueva línea una a Mosca no sólo con Pequín, sino también con Astana, Kazajistán.

Las autoridades rusas han expresado preocupación en relación al proyecto, debido  al difícil momento económico del país, que puede entrar a una nueva recesión este año. El ministro de Fomento Económico, Alexéy Ulyukaev, se opone al empleo de recursos del Fondo del Bienestar Nacional de Rusia en un proyecto calificado de “arriesgado.”. El mismo Primer Ministro y es presidente, Dmitri Medvedev, creen que un nuevo ferrocarril tendría que posponerse hasta un momento en el que la economía del país mejore. Sin embargo, el gobierno ruso está presionado, pues la parte china de la línea ya está trabajando.

En febrero pasado, Pequín manifestó interés en otro ferrocarril de alta velocidad entre el polo industrial chino de Hun Chun y Vladivostok, de 250 km, que reduciría el trayecto entre las dos ciudades de cinco horas en carretera a una hora en tren.  Las autoridades chinas creen que ese ferrocarril podría ayudar a impulsar nuevas empresas comerciales y turísticas entre China y Rusia.

 

0 Comentários

Seja o primeiro a comentar este artigo..

Deixe seu comentário

 




 

 
 
0 Flares Twitter 0 Facebook 0 0 Flares ×