La deuda pública mexicana no es sustentable
El senador Dante Delgado sintetizó en 14 puntos los principales hallazgos de la Comisión Especial, cuyos trabajos se centraron en dos temas específicos: deuda pública y financiamiento. Señaló también que "el interés del Senado en crearla se sustentó en la duración y profundidad de los efectos financieros adversos de acontecimientos económicos relativamente recientes, tales como la crisis bancaria de 1995, la extranjerización de la banca comercial y la reestructuración de la banca de fomento."
La indiferencia del Gobierno de Felipe Calderón a las conclusiones de esta Comisión, no disminuyen la importancia de la revelación planteada por su presidente de que "la sostenibilidad de la deuda pública esta en entredicho al considerar sólo los recursos públicos ciertos, que son los tributarios. De ahí que se anticipe un porvenir económico y financiero adverso para los próximos dos años, ante la caída de los ingresos del petróleo, que desde el año 2000 han sido dilapidados"
Los hallazgos de la Comisión arrojan un cuadro alarmante de despilfarro de recursos financieros en el manejo de la deuda pública formal y de la llamada deuda contingente. La comisión puso de manifiesto, por ejemplo, que no obstante el pago de intereses por la deuda asumida a partir de la bancarrota bancaria de 1995, ésta no ha disminuido. "A septiembre 2009, se mantuvo un pasivo del FOBAPROA-IPAB por 748 mil 629 millones de pesos, lo que significa que no se ha amortizado mayormente de capital después de diez años, y haberse pagado casi 500 mil millones de pesos de intereses, tanto con cargo al presupuesto público, como al propio IPAB",
Como si fuera poco lo anterior, el senador sostiene que "hoy son más importantes como deuda pública real los PIDIREGAS (Proyectos de Infraestructura Productiva de Largo Plazo) que los pasivos del IPAB. De acuerdo con el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados, los pasivos reales de los PIDIREGAS directos (comprometidos) en 2007 eran ya el 20% del PIB y no el 6.8% reportados por la SHCP, por lo que el total de la verdadera deuda pública de entonces rondaba ya cercana al 50% del PIB y no el 21% indicado por la SHCP. (Por tanto) es obvio que el financiamiento de los pasivos adicionales del sector público, referentes básicamente al IPAB, PIDIREGAS y el recate carretero, han afectado negativamente el financiamiento de la economía, especialmente del sector privado."
Y en efecto, el panorama del financiamiento al desarrollo no podría ser más desalentador como lo reflejan los siguientes señalamientos del senador Delgado:
"El crédito total otorgado entre la banca comercial y de desarrollo a la economía pasó del 34.5% del PIB en 1998 al 18.4% en 2008 (a septiembre 2009, 18.9%), habiendo sido el financiamiento de la banca de desarrollo sólo el 2.6% del total; situación que evidencia su importancia marginal. El crédito total bancario al sector privado cayó, en el periodo 1998-septiembre 2009, de 22.8% al 14.2% del PIB. La banca de desarrollo destinó a septiembre de 2009 al sector público ampliado ("gobierno" y "otros" en los que se incluye la compra de papel del IPAB) el 40.3% de sus recursos de crédito, por lo que no cumple con los objetivos que le han sido asignados."
Tan inquietante es lo anterior como la siguiente advertencia de la Comisión senatorial en el sentido de que "Hoy tanto la banca comercial como la banca de desarrollo asumen riesgos, como los que generaron la crisis financiera internacional. Al mes de septiembre de 2009, del total de los activos de la banca comercial, el 69% (10.8 billones de pesos) se concentraba en instrumentos sintéticos, después de que en 2008 alcanzó casi el 90%, tales instrumentos se refieren a swaps (SUAPS), futuros, adelantados, opciones y paquetes de instrumentos derivados y únicamente el 31% en la cartera de crédito. Así, el riesgo de la banca comercial no está realmente en la cobranza de sus créditos, sino en el resultado de sus operaciones especulativas. El 11.6% del activo de la banca de desarrollo se concentra en operaciones de esos instrumentos sintéticos, por lo que junto con el financiamiento al propio sector público, únicamente destina al crédito 30.6% de sus recursos."
Para finalizar, el senador Dante Delgado advirtió que "se ha iniciado el establecimiento de una nueva arquitectura financiera internacional. Sólo unos pocos niegan su necesidad y urgencia y México, como en el pasado, parece ignorarlo. Ello más temprano que tarde tendrá un costo. La reforma nacional pasa necesariamente por una reforma económica y financiera. La realidad es necia y siempre termina por imponerse; construyamos un futuro promisorio", concluyó.



del.icio.us
Digg
Comentários (0 postado):
Poste seu comentário