"Gripe del NAFTA": verdadera emergencia global
Destaca que la oleada de influenza porcina que hoy aflige a México se extendió rápidamente hacia Estados Unidos y Canadá y amenaza con convertirse en una pandemia global, estremeciendo al mundo entero. Aunque quizá lleve tiempo establecer con precisión el origen y la trayectoria de la epidemia, algunos aspectos importantes merecen desde ya una debida consideración.
Primero, la aterradora situación que se abatió sobre el país de la noche a la mañana, se generó por las ominosas condiciones en que México fue incorporado al Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA), prácticamente en la condición de remeros del galeón, proveedor de mano de obra barata para sectores de la producción industrial norteamericana (el PIB mexicano corresponde a tan solo el 5% del total del bloque).
Es evidente que después de más de dos décadas de saqueo económico casi sin proyectos de desarrollo industrial de impacto generalizado, con la quiebra de la producción agrícola destinada al consumo interno (incapaz de competir con los productos subsidiados norteamericanos) e inversiones casi nulas en la verdadera infraestructura física, no se podrían esperar resultados diferentes. Lo que estamos presenciando son las consecuencias de un colapso en los servicios básicos necesarios para el bienestar de la población -sanitarios, médicos, hospitalarios, condiciones adecuadas de trabajo, etc- deficiencias que perjudican drásticamente la capacidad de respuesta del país ante una situación de emergencia como la actual.
El cuadro de México enciende una alerta roja, si aún faltaba una, para los problemas causados por la "globalización financiera" de las últimas décadas. Además de que muestra al mundo lo que es una verdadera emergencia ambiental global- al contrario de la insidiosa campaña internacional para combatir el supuesto calentamiento global antropogénico. Con esta que azota a México, ya son varias las epidemias que la globalización financiera y el libre comercio desataron, en 2003 fue el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS, en inglés), y en 2006-2007 la gripe aviar. El origen de las pandemias históricas no ha cambiado, por ejemplo la Peste Negra que diezmo un tercio de la población europea en el siglo XIV tuvo su origen en el colapso de los servicios de las ciudades luego del derrumbe de las casas bancarias más importantes de la época, los Bardi y los Peruzzi
El miembro más débil del NAFTA se desnuda como un país con población desnutrida y acosada por múltiples enfermedades ambientales. Aunque no haya confirmación oficial, se sabe que la epidemia se originó en los estados de Oaxaca y Veracruz. Como sabemos, Oaxaca es un estado de los más pobres que se ha convertido en un expulsor de refugiados económicos que van hacia Estados Unidos en busca de empleo que no encuentran en el país. El segundo, tiene grandes granjas de producción de cerdos y exhibe uno de los índices más altos de brucelosis en América Latina, infección que proviene de productos lácteos no pasteurizados.
México tiene también uno de los índices más altos de leptospirosis aguda, y la tuberculosis -supuestamente extinta- cabalga suelta, para citar solamente algunas de las enfermedades típicamente "ambientales".
Por esto, se trata de una emergencia mundial verdadera, que solo puede ser combatida con un activo y estrecho proceso de coordinación de acciones entre los gobiernos nacionales y las agencias multilaterales, basado en el entendimiento de que el problema no se restringe a un único país o región. Efectivamente, sus efectos pueden afectar rápidamente a gran parte del planeta, tanto por la proliferación de la enfermedad como por la irradiación de efectos socioeconómicos, no solo en México, sino también con una eventual interrupción de los flujos comerciales transfronterizos, en caso de una pandemia más grave.
Además, México necesitará ayuda internacional, tanto de forma directa para responder a la emergencia epidemiológica, como a mediano y largo plazo para refundar una capacidad de infraestructura sanitaria mínima para estabilizar la productividad agroindustrial en condiciones aceptables para la población. Esta ayuda tendrá que considerar los enormes daños causados por la paralización de las actividades económicas de varias áreas del país, principalmente en el Distrito Federal - y no debe ser de ninguna manera amarrada a las tradicionales condiciones que usualmente acompañan los préstamos internacionales de los organismos multilaterales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En especial, el episodio proporciona una oportunidad para que el gobierno de EU asuma una actitud bilateral diferente, contribuyendo efectivamente para dar una solución concreta para el vecino del sur, pues cualquier empeoramiento de la ya de por sí situación socioeconómica mexicana- debido a los efectos de la crisis económica-financiera y la crisis de seguridad provocada por la violencia del narcotráfico- tendería a causar impactos transfronterizos inmediatos y peligrosos.
Semejante iniciativa costaría no más que una pequeña fracción de los millonarios recursos financieros consumidos en vano en el intento de preservar los "activos tóxicos" de los bancos norteamericanos técnicamente fallidos.
Los mercaderes de la muerte
La experiencia adquirida en los últimos años con epidemias como SARS, y la gripe aviar mejoró considerablemente la capacidad de respuesta internacional a semejantes amenazas.
No obstante, esto no fue suficiente para que los protagonistas internacionales se comprometieran en serio con el crucial aspecto de disponibilidad de medicamentos necesarios para el combate a variedades de gripa particularmente virulentas. Tanto en el caso de la gripe aviar de 2006-07 como de la porcina actual, ambas parecen ceder solo a medicamentos controlados por los grandes laboratorios multinacionales -en el caso del Tamiflu, del suizo Roche- por lo que ya debería haberse establecido la liberación de la patente y su fabricación como genérico en varios países, como, de hecho, está previsto por las leyes internacionales para casos de emergencia. El problema es que hasta poseyendo la fórmula del producto, países dotados de infraestructura laboratorial adecuada (como China, India, Brasil) llevaría meses iniciar su producción.
De acuerdo al profesor de historia de la Universidad de California Mike Davis autor de "El monstruo toca en nuestra puerta- la amenaza global de la gripe aviar", en una entrevista con el diario brasileño Folha de São Paulo, publicada el 3 de mayo, "la mayor parte de la humanidad no tiene acceso a los medicamentos antigripales". Su obra, es una severa crítica al monopolio de la industria farmacéutica y a la OMS, que "se debería comprometer con el desarrollo de vacunas en el mundo".
En la entrevista agrega, "hace seis años la Organización Mundial de la Salud rechazó pedidos de India (y posiblemente de Brasil) para permitir la fabricación de genéricos del Tamiflu -el medicamento usado contra la gripe porcina (…) Simultáneamente, los países más ricos han fracasado en transferir biotecnología avanzada las líneas de frente de la enfermedad (…) México tiene médicos famosos mundialmente, pero el análisis del virus de los cerdos tuvo que ser realizado en Winnipeg, en Canadá".
México no posee la infraestructura para producir vacunas contra el virus de la influenza porcina, u otros anti virales porque, como reporta el periódico El Informador de Guadalajara, del 30 de abril, "hace 20 años el Gobierno federal desmanteló dos institutos especializados y dejó de invertir en la producción de productos biológicos, mientras que apenas hace un año adquirió una planta para producir la vacuna contra la influenza estacional".
Así que hay que emprender acciones radicales para que esta crisis no se salga de control y evitar que se aproxime a la gravedad de la epidemia asiática del SARS (2003) o, todavía peor, a la gripe española de 1918-19, que afectó a casi la mitad de la población mundial y causó un número de muertes estimado entre 20 y 40 millones en todos los continentes.
En medio de la calamidad, la especulación financiera volvió a mostrar su estirpe de mercaderes de la muerte, pues las acciones de Roche subieron 3.5% después del anuncio de la epidemia. En contrapartida, un estimado del Banco Mundial hecho el año pasado indica que una pandemia de gripe podría por sí misma causar un impacto de 3 billones de dólares en la economía mundial y provocar una retracción del 5% del PIB global. Seguramente, un acuerdo con la multinacional mediado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) costaría mucho menos.
Como escribió el respetado periodista mexicano Ricardo Rocha en so columna del periódico El Universal del 28 de abril con el sugerente título de "México enfermo":
"Por supuesto que la contingencia es grave, pero lo es más por nuestros órganos ineficientes, por nuestras esclerosis múltiples y por las heridas tan profundas como las del 88 o 2006, que todavía no cierran. Por eso, el impacto de la influenza es todavía mayor. De ahí los ojos del desconcierto tras el cubrebocas que ya se ha hecho paisaje urbano en nuestras ciudades semidesiertas. (..)
"Por lo pronto, el asesino invisible sigue matando mexicanos en porciones crecientes de territorio. Y no hay quien pueda detenerlo. Una cuarta plaga, después de las crisis financiera, económica y social que todavía estamos padeciendo. Una prueba de fuego para nuestros gobiernos. Una epidemia de efectos devastadores, sobre todo para los más pobres. Y es que este país, desde hace tiempo, está muy enfermo".
De variaos lados se sugiere a la OMS el cambio de nombre de la enfermedad. Funcionarios de la agencia prefieren denominarla "gripe de América del Norte". Tal vez el más apropiado sea el de "gripe del NAFTA".



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