|
Las organizaciones no gubernamentales (ONG) de los Estados Unidos, Gran Bretaña y de otros países están sirviendo para encubrir las actividades de espionaje en la Federación Rusa, además de promover revoluciones políticas en Bielorrusia y en otras antiguas repúblicas soviéticas. El director del Servicio de Seguridad Federal (FSB), Nikolai Patruchev realizó la denuncia en el Parlamento Ruso. De acuerdo con él, los servicios de espionaje extranjeros emplean a las ONG para conseguir información y para promover los intereses de sus países. Los organismos mencionados fueron Peace Corps y el Instituto Republicano Internacional (IRI), estadounidenses, la Sociedad de Reformas Sociales de Kuwait (con sede en Londres) y la Sociedad del Creciente Rojo de Arabia Saudita.
Patrushev dijo que detectó un plan de "cambio de régimen" para Bielorrusia en el que participan ONG occidentales y activistas ucranianos que participaron en la reciente "revolución naranja" que sacudió el país a finales del año pasado. Afirmó que recientemente los directores del IRI de países de la Comunidad de Estados Independiente (CEI) se reunieron en Bratislava, Eslovaquia, para analizar los modos en los que se respaldaría a la oposición Bielorrusa. "En la reunión analizaron la posibilidad de continuar con las revoluciones naranja", dijo.
Como se sabe, el IRI es uno de los organismos que integran la red de la Fundación Nacional para la Democracia (NED), entidad clave del "proyecto democracia" estadounidense, el mal disfrazado programa oficial del gobierno de Washington para promover su versión de "democracia liberal" en todo el planeta.
En su denuncia, que fue trasmitida por la televisión rusa, Patrushev afirmó que "las imperfecciones de la legislación y la falta de mecanismos eficientes para la supervisión de Estado crean un terreno fértil para la conducción de operaciones de espionaje y desestabilización con el disfraz de ayuda humanitaria y de otras actividades". Sin entrar en detalles, reveló que "en breve" el Kremlin enviará al Parlamento un proyecto de ley para regular las actividades de las ONG extranjeras.
Por su parte, el periódico The Moscow Times (13/05) dice que la retórica inusualmente firme del FSB representa una creciente preocupación del gobierno ruso con las actividades de las ONG que operan en el país y en las naciones vecinas. En su discurso pronunciado el año pasado en el Parlamento el Presidente ruso, Vladimir Putin, acusó a las ONG de promover los intereses de sus patrocinadores, en lugar de actuar de acuerdo con sus principios declarados.
En declaraciones al periódico, un vocero de la embajada de los Estados Unidos negó las acusaciones hechas contra Peace Corps, pues las consideró "completamente infundadas". Este organismo comenzó a enviar voluntarios a Rusia en 1992, pero el programa se canceló en 2003, luego de que las autoridades rusas se negaron a proporcionar visas a los voluntarios, que, según el parecer de Patruchev, realizaban actividades de espionaje.
Las otras ONG mencionadas por Patruchev se negaron a hacer comentarios al periódico.
La embestida contra las ONG extranjeras se presenta en el marco de la estrategia del gobierno de Vladimir Putin de recuperar la capacidad de movimiento del Estado Ruso, tan debilitado en el periodo posterior al derrumbe de la URSS por la onda de liberalización descontrolada que promovieron los gobiernos de Boris Yeltsin y su famiglia, con amplio apoyo de las oligarquías internacionales occidentales. |
Comentários (0 postado):
Poste seu comentário