MSIa: Afganistán: sumidero de imperios Afganistán: sumidero de imperios ================================================================================ Lorenzo Carrasco on 18 December, 2009 01:13:00 La decisión del presidente Barack Obama de enviar más de 30 mil efectivos a Afganistán, con el objetivo declarado de "estabilizar" al país antes del inicio de la retirada norteamericana fechada para julio del 2011, en poco o nada lo diferencia de su antecesor en cuanto a la intención de preservar la red del poder oligárquico anglo-americana en la región. Las acciones en Afganistán para librar una "guerra necesaria" en aparente contraste con la "guerra de escuela" de George W. Bush en Irak, es el más claro intento por mantener el "Gran Juego" geopolítico en Asia Central enfocado, no en contra del terrorismo, aunque la propaganda así lo pinte, sino en contra del desarrollo euroasiático, lo cual constituye el principal objetivo a largo plazo del poder angloamericano en decadencia. Como es sabido, la invasión a Afganistán fue planeada con meses de antelación a los ataques del 11 de septiembre de 2001, los que solamente proporcionaron el pretexto "oficial" para la acción armada. En términos estrictamente militares, la estancia de las tropas norteamericanas y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en el país no se justifica, por lo menos en cuanto a su efecto sobre los enemigos declarados, al-Qaeda y el Talibán. En el discurso pronunciado en la Academia Militar de West Point, Obama afirmó que "estamos en Afganistán para evitar que el cáncer se extienda nuevamente a través de aquel país". No obstante, tal y como lo informó al Senado el ex-jefe de la estación de la CIA en Pakistán, Bob Grenier, no quedan más de 100 efectivos de al-Qaeda en Afganistán, pues el grupo terrorista tiene más capacidad de maniobra en el vecino Pakistán. En cuanto al Talibán, los militantes islámicos han aumentado su presencia en territorio afgano, de un 72% el año pasado a un 80% en lo que va del año. Como Obama ya lo anticipó, con el inicio de la retirada de las tropas extranjeras, todo lo que los insurgentes necesitan es esperar. En breve, no hay futuro político para el país que no pase por la incorporación del Talibán a las estructuras de gobierno. Por eso, es evidente que Obama, o no quiere ir contra la corriente o, realmente, cree en una visión imperial cada vez más cuestionada, cuyo único futuro es institucionalizar la confrontación militar en la crucial región euroasiática; el desarrollo de esta parte del mundo podrá constituirse en el núcleo de la reconstrucción socioeconómica mundial, después del colapso de la "globalización financiera". Como lo resaltamos en el artículo publicado en este número. De la misma forma como ocurrió con la invasión soviética de 1979-89, el actual conflicto afgano puede acabar simbolizando la inviabilidad del mantenimiento de las hegemonías basadas en el poderío militar. Afganistán es el país donde las potencias se hunden, como ocurrió con las tres guerras anglo-afganas y la invasión soviética, la cual acabó siendo una de las marcas de la disolución de la URSS. Será que Obama puede aprender la lección antes de la humillación total.