Robert Kagan, el pestilente mundo "neocon" que rodea a John McCain
Definido hace algunos meses como el candidato del Partido Republicano a la Presidencia de los Estados Unidos, en la elecciones del próximo noviembre, no sorprende que el senador John MaCain se este rodeando de delirantes asesores neoconservadores en gran medida responsables de la desgracia que fue (es) el gobierno de George W. Bush.
Uno de ellos es Robert Kagan, personaje celebrado como parte de los "jóvenes prodigio" del ala radical de la cofradía de relaciones internacionales estadounidense; actualmente investigador de primer nivel de la Fundación Carnegie para la Paz internacional y miembro del selecto Consejo de Relaciones Exteriores (CFR). Junto con su padre y su hermano, los historiadores Donald y Frederick Kagan, fue uno de los firmantes del celebre manifiesto neocon, Proyecto para un Nuevo Siglo Americano (PNAC, por sus siglas en inglés), divulgado en 1998, en el que ya estaban delineadas algunas de las principales directrices de la política externa del régimen de Bush hijo.
En una entrevista con el periódico brasileño O Estado de São Paulo, publicada en la edición del 8 de junio, Kagan esbozó el tenor de las locuaces iniciativas diplomáticas que los neocons impulsan para una eventual presidencia de McCain. Aunque en el fondo se denota una acefalía crónica del caduco ideario neoconservador hobsiano aferrado a un poder decadente. En realidad, lo que sí es relevante es que Kagan manifestó que la supuesta nueva diplomacia realizará maniobras para evitar la consolidación de un eje de poder euroasiático, que visiblemente actúa en favor de una reorganización del orden mundial, para el cual la diplomacia de la Federación Rusa desempeña un papel prominente. De ahí las acusaciones a Rusia y a China de que ambos estarían paralizando ciertas actividades de la ONU, "en cuestiones humanitarias siempre vemos a las naciones democráticas de un lado y a Rusia y China del otro".
A su vez McCain repetidamente ha enfilado sus ataques contra Rusia, argumentando bravuconamente que el G-8 deberá reorganizarse, expulsando a esa nación e incorporando a otras como Brasil. En el mundo de Kagan las naciones rivales son catalogadas de "autocracias", convirtiéndose en los protagonistas de una nueva versión de la Guerra Fría que piensan desatar. Además, se debe crear una nueva institución, la "liga de las democracias", liderada por los EU, en la que participen países como Brasil y todas las naciones que el nuevo inquilino de la Casa Blanca considere que reúnen los requisitos que exige una democracia amañada.
Interrogado sobre sí la democracia se encuentra debilitada, Kagan respondió: "Pasamos por dos etapas en los últimos 20 años. En la primera, todo mundo creía que la democracia se regaría tras la Guerra Fría. Eso no sucedió. Hoy existe pesimismo, la creencia de que el modelo autocrático es un éxito"
"Los Estados Unidos necesitan fortalecer su imagen en el mundo, participando de organismos multilaterales y creando nuevas instituciones. La liga de las democracias sería una manera de fortalecer la democracia y aumentar la cooperación entre los países democráticos como Brasil. La primera reunión de esa liga debería ser en São Paulo". Y precisó que la tal liga una especie de complemento a la ONU, "Es importante expandir las actuales instituciones como el G-8 y el Consejo de Seguridad de la ONU. Pero también necesitamos de una institución que reúna sólo naciones democráticas".
Kagan acaba de escribir sus ideas sobre una nueva Guerra Fría en un libro intitulado "El regreso de la Historia y el fin de los sueños".


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