Newsletter
Email:
Início | Assuntos/Asuntos estratégicos | Economia Mundial | "Mercaderes de histeria": El ejemplo de Gabor Steingart de "Der Spiegel"

"Mercaderes de histeria": El ejemplo de Gabor Steingart de "Der Spiegel"

Tamanho da fonte: Decrease font Enlarge font

Una de las principales figuras de la prensa alemana es Gabor Steingart. No es tan sólo un escritor de artículos para Der Spiegel, sino un prolífico escritor para "formar opinión." Hay similitudes sorprendentes entre Steingart y el director de economía del londines Daily Telegraph, Ambrose Evans-Pritchard. Ambos promulgan un estilo periodístico extravagante, conocido como hype. La metodología esencial del periodismo hype es la "falacia de composición":

Escoge uno o dos aspectos del ambiente noticioso, por lo general temas muy reales. Los despoja de toda proporción. Luego presenta aspectos exagerados deliberadamente como si fuesen el "cuadro completo"

Steingart no criticaba las reformas sociales ni el desmantelamiento de la reglamentación del mercado financiero. Todo lo contrario; Steingart utilizaba la credibilidad de Der Spiegel para impulsar esas reformas, pero para el no eran suficientemente profundas. En 2004 publicó, junto con el entonces director de Der Spiegel, Stefan Aust, un libro titulado "Alemania -el ocaso de un campeón". El "mensaje" del libro es simple: Los paradigmas de la "economía social de mercado" y el "Estado social" han arruinado a Alemania. El costo de los gastos laborales y sociales es demasiado alto en Alemania. Un "cartel" de sindicalistas y de políticos escleróticos ha destruido la competitividad de la economía alemana en la era de la globalización.

Steingart publicó en 2006 otro libro: "Guerra mundial por la riqueza -Cómo se ha redistribuido el poder político y económico". En él, Steingart repite su mensaje consabido de que el modelo de "economía social de mercado" es anacrónico, auto destructivo y de que inevitablemente será sepultado por la globalización. La opción para Alemania es la desindustrialización y la proletariazación. El surgimiento de las potencias de los "empleos baratos" de Asia han ganado una mejor posición en la "guerra mundial por la riqueza." Pero en el momento en el que el lector está listo par eliminar a Alemania para siempre, Steingart ofrece una solución: "Una OTAN para la economía" para repeler la ofensiva asiática. Alemania todavía tiene una oportunidad si decide a favor de una "zona de libre comercio trasatlántica."

De la aurora de Merkel: todo es torpe y pardo

El enfado de Steingart con Merkel es real, pues ella se atrevió a decir que, a pesar de la crisis actual, "nuestra economía es fuerte, nuestros productos son aceptados internacionalmente, nuestra red de servicios sociales es estable." Ella no comprende, afirma Steingart, que "la crisis debilita también a los fuertes (dice esto cinco años después de que anunciara la "caída" de la economía alemana).

Si usted cree que Steingart, ante las elecciones del Bundestag de septiembre de este año, pudiese preferir al vice canciller socialdemócrata por el canciller demócrata cristiano, se está equivocando. No, los socialdemócratas son demasiado vagos, vacilantes y, peor aún, carecen de la voluntad para el poder, escribe Steingart. ¿No saben si ser "el amigo de los arribistas o el defensor de los timoratos?" Así que olvídense del candidato socialdemócrata a la cancillería, Franz-Walter Steinmeier.

El "proyecto político" de Steingart

Con las cosas así, luego de la "caída" de la economía en 2004, Steingart diagnostica ahora la quiebra del orden político alemán, con todo y constitución. Leed con cuidad: ""Si existiese un proyecto político en Alemania, este no sería reformar el estado partidista, sino superarlo." La forma de superarlo es sencilla: ¡permaneced en casa y absteneos de votar en la siguiente elección del Bundestag! Mucha gente conserva todavía la ilusión de que al votar por un partido político de alguna forma reforzará la democracia, escribe Steingart, pero "hoy, lo real es todo lo contrario." Los partidos políticos ya no son "parte de la solución." Y, claro, Gabor Steingart, ya tiene listo su siguiente libro: "La cuestión del poder -el punto de vista de un no-votante."

Reiner Burchardt hizo la reseña del nuevo libro de Steingart. Señala que Steingart pone de manifiesto muchos de los defectos del sistema político y con cuidado convoca a la insatisfacción con las movidas y compromisos no transparentes de los partidos políticos. Pero abogar por la "abstención masiva" como solución, concluye, es francamente "extraña."

Sólo podemos especular sobre los orígenes del ultimo "establecimiento los planes" políticos de Steingart. Supongamos por un momento que su "proyecto político" se materializase: abstención abrumadora en las elecciones de septiembre. ¿Cuáles serían las consecuencias? La desestabilización interna y el debilitamiento de la posición internacional alemana en medio de la crisis financiera-económica. ¿Cui bono?

Es muy interesante observar que Steingart en su nuevo libro, con un verbo muy peculiar, condena la forma en la que el gobierno de Merkel abordó la crisis: "En la crisis financiera, Merkel se distinguió por una política nerviosa y errática. Uno crece con los retos, dice un refrán popular, y todo lo contrario sucedió con ella; Merkel se encogió." ¿De veras?

La verdad es que Merkel y su ministro de Hacienda, el socialdemócrata Steinbrück, se han negado a imitar la forma estadounidense de enfrentar la crisis; inflar la deuda del Estado (que llega ya a los 11 billones de dólares) par estimular el consumo, sin inversiones nuevas, ni públicas ni privadas; y convirtiendo a la Reserva federal en un enorme "banco malo" para los "activos tóxicos" de los bancos privados. Para pagar los "activos tóxico," la Fed está imprimiendo dinero literalmente; y de la misma forma paga los bonos de

Haciendas estadounidenses que nadie quiere comprar

Los problemas actuales de Alemania se derivan de haber imitado las doctrinas financieras y económicas estadounidenses -antes de que estallara la crisis. Si Alemania se hubiese consagrado a sus principios nacionales del "capitalismo del Rin" sus problemas serían hoy mucho menores. Suponer que el mismo establishment estadounidense que causó la crisis ahora tiene la capacidad suprema para superarla es pura ingenuidad.

El 14 de marzo, Jürgen Stark, integrante de la junta de gobierno del Banco Central Europeo, hizo una interesante observación en la Academia de Tutzing. Ni las causas ni los orígenes de la crisis actual están en la Europa Continental, dijo, y propuso un método "europeo continental" para hacer frente a la crisis. Y eso es lo que se está haciendo en el continente europeo, que todavía tiene una base industrial y empresas innovadoras. Que se esté haciendo muy poco para fomentar las inversiones privadas y estatales para salir de la crisis, es criticable, pero es un asunto diferente.

El 16 de marzo, el Primer ministro checo, Mirek Topolanek, quien actualmente ocupa la presidencia rotativa de la Unión Europea, concedió una entrevista al Frankfurter Allgemeine Zeitung. Dijo que los países de la Unión europea tienen que emprender una posición unificada en la reunión del 2 de abril del G-20 en Londres, de lo contrario, las consecuencias serán que "Estados Unidos resolverá sus problemas a expensas del resto del mundo." Topolanek advirtió contra los que en la Unión Europea dicen: "Obama lo está haciendo, hagamos lo que él."

Adicionar no: Add to your del.icio.us del.icio.us | Digg this story Digg

Comentários (0 postado):

Poste seu comentário comment

  • email Enviar para amigo
  • print Versão para impressão
  • Plain text Versão texto